sábado, 15 de agosto de 2009

Mi silogismo

Las imágenes siempre dicen más cosas de las que creemos que dicen.
Ese es su poder. su magia.
Pero en realidad no sólo las imágenes. Las palabras también.
Caro Montano juega con el sentido del título proyecto y con las imágenes.
Para ella, un taco perdido es un taco de zapato que nadie sabe dónde está.
No tener pelos en la lengua es tener una ¡¡lengua sin pilosidad!!
El duelo de peluqueros es... un velorio.
La sal de la vida... es eso, sal que cae.
Joseph Kosuth inventó una exposición de definiciones para estrenar una nueva etapa del arte conceptual.
Duchamp titulaba sus obras con juegos de palabras obscenos.
Caro nos indica que las palabras... señalan otro aspecto de las cosas.
Alguien me dijo que Freud dijo que los chistes funcionan de un modo parecido.
Pero la verdad es que no lo sé.


¿¿Por qué queremos decir las cosas de otro modo??
A veces me pregunto cuál es el modo primero en el que se dicen las cosas.
Por qué estamos acostumbrados a decir todo de una manera.
Poesía es eso, sin ir más lejos.
Tener la sensibilidad de darle otro nombre a las cosas.
A veces diciéndolas del mismo modo. Pero que en esa forma que parece simple se asomen otros mundos, otros sabores.
Caro propone sus obras como mecanismos.
Uno sabe de qué manera funcionan los relojes o los colectivos.
Pero hay millones de relojes, todos distintos. Y colectivos hay muchos, también.


Caro dice que lo que hace es conceptualismo.
Parece que estamos obligados a ponerles nombres a las cosas.
Por eso me gusta tanto que ella juegue con los nombres.
Porque los nombres son eso, parte del juego.
¿¿El arte será eso, imaginar todo el tiempo juegos nuevos??


Lo nuevo es nuevo para mí.
No me importa si para los demás es nuevo o no.
La verdad es que no me importa.
Si algo me emociona y me abre a un mundo nuevo, ya es nuevo.
Aunque todos lo conozcan.
Cuando volvía de la escuela me divertía con ese cartel donde un lobo le decía a una oveja "no sigas la manada".
Era algo así.


"¿¿Qué es lo que más te importa??
¿¿Ser vos??
¿¿Qué los demás te admiren??
¿¿Por qué querés ser artista??"
Son preguntas que nos hacemos todo el tiempo.
Para mí jugar y divertirme son fundamentales.
Aprender, también.
Aprender es algo muy parecido a querer.
Aprender a ver las cosas de otro modo.
A sentirlas de otro modo.


Cuando escribo, juego.
Cuando juego, aprendo.
Parece un slogan de jardín de infantes.
Será por eso que me gusta tanto.